18/11/11

Los caramelos del AVE.

Cuando era azafata alternaba los contratos como auxiliar de vuelo con los contratos en el AVE, ya que en mi compañía aérea (ni en ninguna -a no ser que fuera low cost-) no te prorrogaban nunca para evitar tener que hacerte fija, y tenías que pasar seis meses fuera para poder volver. 

Me gustaba mucho trabajar en el AVE pero me pasaba como en los aviones: odiaba dar el servicio en la clase bussiness, siempre intentaba trabajar en turista. En el AVE, en concreto, no hay servicio en la clase turista, el equivalente era ir en cafetería. Yo siempre pedía hacer los trayectos allí. Si me aburría, pedía a algún compi que se quedara por mí y yo me iba a repartir caramelos. ¿Sabéis esos caramelos que daban en el AVE? ¿Los Gummys? ¿De gomitas de colores? Yo ya no puedo comerlos. Una tarde pasé un trayecto entero Madrid-Sevilla engulléndolos porque no había apenas pasajeros y acabé de rodillas en el váter, vomitando colorines.













Pero me seguía gustando repartirlos en los vagones de turista (a los de preferente y club no se les daba). Pasaba por el pasillo sosteniendo la cestita y ofreciendo Gummys y aprovechaba para observar a la gente. Yo soy mucho de hacerme mis películas dependiendo de cómo sea el que tengo delante, y le adivino la vida rápidamente. Luego nunca acierto, pero echo el rato. 

A los que metían la mano hasta el codo en la cesta con avaricia les bajaba sutilmente la cestita y se quedaban con la mano haciendo pinza en el aire, yo hacía como que no me daba cuenta, como que era el tracatrá del tren el culpable de que la cesta se apartara. A veces eran más rápido que yo y se quedaban un puñado grande, entonces sólo me quedaba odiarlos en silencio. 

Los niños que, tímidamente, sólo cogían UN caramelo, eran mis favoritos. Sólo a ellos les regalaba más. Lo mejor eran sus caras de alucine... Aunque también los había que se tiraban de cabeza a la cesta, derribando a su paso cualquier obstáculo... lo peor de éstos eran sus madres.

Una vez el tren hizo un extraño y se fue la cesta a tomar culo, el vagón parecía la cabalgata de reyes, todo el mundo tirándose al suelo a coger caramelos. Ese día me jodí una rodilla y un señor la clavícula. Sí, exacto, la gente es la mierda. Joder, ¡esos caramelos se pueden comprar en el puto kiosco! ¿Qué coño le pasa a la gente con las cosas gratis? 


No todo era horrible, un día iba en mi paseillo reparte-gummies con otra compi, cuando vi sentada en un asiento de ventana a Eva Amaral: iba escuchando música y mirando por la ventana. En un curro así, como ves a famosos todos los días dejas de darle importancia y sólo te interesan cuando meten la pata o arman algún pitote (como ahora nos pasa a todos en twitter). Pero a mí Amaral me encanta nivel "hazme un hijo", y quería mirarla mucho rato y tocarla a ver si era suave. Como sabía que eso, probablemente, haría que me quedara sin curro, mejor le dije a mi compi que le pidiera un autógrafo para, por ejemplo, mi hermana: así conservaría el trabajo y algo de ella. Yo no podía pedírselo personalmente porque tengo una deficiencia mental que me impide controlar correctamente el sentido del ridículo. Es muy chungo padecer esto porque pedir un autógrafo a Amaral te parece inconcebible pero luego consideras una buena idea decirle a Pastora Vega: "la había confundido con Nati Abascal". Luego te ponen mala cara y piensas: "claro coño, es que Nati Abascal podría ser la madre de Pastora Vega". Pero ya es tarde, porque ya lo has dicho.

Amaral fue tan maja como la había supuesto, y vino a darme el autógrafo en mano (mi compi le dijo que creía que lo de mi hermana era una excusa y que mejor pusiera mi nombre... qué astuta... o qué mal miento yo). 

Lo bonito de trabajar en la clase turista era que jamás podías toparte con la hija de la infanta retarded o con Rajoy y sus muecas marca Elascoputo.

Cuando trabajas en una cafetería, aunque ésta sea la de un tren, oyes historias y te pasan cosas de todo tipo. Cuanta más gente tratas, más extrañas y complicadas son las historias.

Una noche montó en la estación de Zaragoza una chica que tenía una entrevista a la mañana siguiente. El trayecto era Zaragoza-Barcelona.

Entró en la cafetería, pero como era el último tren del día no había nadie, sólo yo, así que me contó todo lo relacionado con la entrevista. Escuché callada hasta que dijo:

-... y voy nerviosísima, porque es un puesto que me encantaría. Ojalá tenga suerte! Además me apetece muchísimo mudarme a Madrid.

-Ah! ¿Tienes la entrevista mañana en Barcelona pero el puesto sería en Madrid?

-No, jajaja, la entrevista la tengo en Madrid.

-¿Mañana por la mañana en Madrid?

- Sí, claro.


A ver cómo le decía que se había equivocado de vía y de tren y que no había remedio ya porque ése era el último del día y la iba a llevar hasta la otra punta del país.


Odio dar malas noticias, se me da fatal. 

Yo - Pero... este AVE va a Barcelona...
Ella -...
Yo -Es decir, Barcelona y NO Madrid.
Ella -...
Yo -Sabes, no? Barcelona. Camp Nou. Olimpiadas´92.
Ella -...

Nunca he visto llorar tanto a nadie. Y lo único que le salía era: "pero no puede ser, no conozco a nadie en Barcelona". Ah, haberte equivocado hacia una ciudad con familiares, hasta para equivocarse hay que saber.


Recuerdo que se me ocurrió esa gilipollez, me pasa mucho en las situaciones tensas. Bueno, y en las relajadas. 
Dado que aquella pobre no iba a pensar con claridad en unas horas, intenté hacerlo yo por ella.


Al final pensé una solución que incluía yo+barbibuga+a toda hostia a la estación de autobuses+llegar muy tarde a polvete con rollete contemporáneo+posibilidad de bronca del tipo: "No te tomas en serio esta relación"*.


Fue todo deprisa y corriendo, pero cuando la vi alejarse, una vez ya en la estación de autobuses, pensé: "Hala, nunca sabré si consigue el curro o no!". De hecho no, no lo sé a día de hoy, porque no intercambiamos los teléfonos. 




Chica de los rizos y el llanto escandaloso: si por un casual lees esto, dime si llegaste y si te cogieron!




PD: Recordadme que otro día cuente el día que Punset me habló. O la noche que se rompió la catenaria del tren y nos quedamos tirados en mitad de la nada sin luz y sin aire fresco. O el día que un compi no me vio agachada recogiendo una lata de debajo de un asiento y me atropelló con el carrito de las bebidas. 










*Al final no se enfadó. 







51 comentarios:

  1. Dios, qué cuaje tenía la niña! madre mía!!! y tu...mucha barbijaputa pero luego eres un pedacico de pan, te portaste bien con la chavala.

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  2. La Barbi de las batallitas es la Barbi más bien de todas.

    :)

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  3. echaba de menos estas historias!!

    Gracias!

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  4. Siempre me gustan las aventuras en los trabajos!

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  5. Julián19/11/11

    Oooh, qué potito Barbi, pena que no apuntaras el teléfono.

    Yo soy bastante cortado con eso de pedir teléfonos, y más aún de llamar, sobre todo con las chicas, pero nunca sabes para lo que pueda servir, como estoy recordando. Y como no tengo blog y acabas de demostrar que eras una buenaza, ahora te casco mi historia.

    Después de una temporada viviendo en Roma, volví unos días para resolver temas y recoger los bártulos pendientes. Y decidí irme al pub italiano donde solía tomar birras, que casualmente tenía unas camareras muy guapas y mnuy majas. Ese día había fiesta y lo pasé en grande con ellas, y como resulta que una pensaba irse a Madrid a buscarse la vida unos meses después, le apunté mi móvil español por si necesitaba algo.

    Varios meses después, estaba yo en el terrible "Bilmanbus", instrumento de tortura que hace el viaje Santander-Valencia en unas trece horas, pues me había salido trabajo en Valencia. Y precisamente en el bus allí recibo una llamada de un tío que me dice si conozco a una chica italiana de nombre .... Total, la buena muchacha había perdido la cartera con toda su documentación, este chico la había encontrado y lo único que encontró dentro para buscar a la propietaria fue el papelucu donde yo anoté mi teléfono. Yo no tenía su teléfono, pero sí su mail, así que mira por donde la chica recuperó toda su documentación.

    Pena que soy un desastre y luego nunca coincidí con ella en España...

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  6. Hola Barbi, muchas gracias por la historia. Me gustaría que escribieras más.

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  7. Pobre chica!! Menos mal que se topó contigo y le diste una alternativa... que si llega ser otro, se parte la caja en su cara. Debería haber más Barbis en el mundo: todo sería mucho más divertido xD.

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  8. Tan genial como siempre...¡Gracias! Es un verdadero placer seguirte en Twitter y poder leer tus combustiones. Muchos abrazos desde Tarragona.

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  9. Echaba de menos estas batallitas tuyas. Aunque a veces pienso que has tenido una vida guionizada por David Lynch, y me encanta!

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  10. Jajajajaja me encantan este tipo de entradas, y hacía tiempo que no hacías una. Quiero que desarrolles las anécdotas de esta postdata, por favor.

    Me gustaría haberte visto currando en el AVE este verano. Hice un viaje Barcelona-Madrid donde el 90% de los pasajeros (juro que no exagero) eran adolescentes que se dirigían a la JMJ, bien cargados de merchandising. El horror.

    En fin, un placer leerte en más de 140 caracteres :)

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  11. "hasta para equivocarse hay que saber" ¡que gran verdad!

    Sobre las cosas gratis y la conducta humana, da para dos o tres tesis doctorales..

    Saludos

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  12. Podría estar horas escuchando este tipo de batallitas, de hecho, de vez en cuando, me tiro horas leyendo las batallitas del blog jeje.
    Por tanto, espero y deseo más batallitas, creo que nadie le saca más partido a los curros de cara al público que la barbi...

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  13. banfaith19/11/11

    Que bonito escribes,que gusto da leerte siempre.Muchas gracias :)

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  14. Anónimo19/11/11

    No entenderé jamás, porque en las Cabalgatas de Reyes de mi pueblo, la gente se agrede verbal y físicamente (no es una exageración), por coger una pelota de goma de estas que vienen envueltas en una red...
    La tipica pelota que te encuentras el dia 7 en el suelo y ni la miras.
    Puta gratituidad.
    Te quiero Barbija.
    QueCabroncete.

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  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  16. De la chica de los rizos y el llanto escandaloso no sé nada, lo siento, pero si de Amaral. Y te voy a contar una anécdota de autógrafos.
    Empezaban a ser famosos y aunque vivían en Madrid seguían viniendo por Zaragoza, como todavía lo hacen. En un bar, Eva y un servidor habíamos pedido en la barra y regresado a sentarnos a la mesa con Juan y otro amigo común, el batería Ramón Gacías. Un muchacho se acercó con el papel y la libreta y le dije que muchas gracias, pero que ya habíamos pedido. El joven sonrío y dijo con timidez que él lo que quería era un autógrafo. Me reí, nos reímos todos, mientras Eva se levantaba de la silla y le dedicaba la firma. No me había dado cuenta, y Eva casi tampoco, que se había convertido en famosa. Y ahora, que mis sobrinas de 6 años tararean sus canciones, y la vida le sonríe más que a muchos, puedo garantizarte que sigue siendo la misma veinteañera que conocí, la misma tímida e ilusionada mujer de entonces, así que si te la cruzas un día por la calle, la paras y le cuentas la anécdota. Seguro que la escucha y se ríe contigo. Y luego le cuentas quién eres y le firmas uno tuyo... para que me lo envíe a mi. ;-)
    Salu-2 desde orillas del Ebro.

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  17. "Barcelona. Camp Nou. Olimpiadas´92." jajajajaja yo me meo ahora pero la verdad es que lo pasaría peor que tú. No soporto ver llorar a la gente. Eres demasiado buena para tener ese nick. ¡Estoy deseando leer más historias de las tuyas!

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  18. A mí lo más marciano que me pasó fue una veinteañera americana que se quedó dormida encima de mí hombro en el autobús que nos transfería de Florencia a Bolonia cuando mis vacaciones en Florencia y cómo intentaba no partirme el ojal cada vez que hacía ruiditos.

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  19. Me encantan los post serios y de política, pero éstos para mí son los mejores. Echaba de menos este tipo de historias, igual que te echaba de menos a ti, tontorrona.

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  20. A mí siempre me ha dado mucho miedo equivocarme de tren, tanto, que lo pasaba tan mal que he dejado de usarlos y cojo el autobús y así le pregunto al conductor...

    Y me encantan los gummys, así que espero no ser nunca azafata! :P

    P.

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  21. Anónimo20/11/11

    El Ave de los cojones. Ya podrían poner azafatas buenorras en los cercanías joder....

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  22. Me ha encantado... Aunque presumas de ello, no eres tan "ijaputa".

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  23. Sólo por este post ya te pediría un autógrafo a ti!

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  24. Ya te echábamos de menos Barbi!!!!

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  25. Me encantas tus anécdotas. Te sigo desde hace tiempo, pero nunca te había comentado. A mí también me da mucha rabia la gente que arrambla con todo, sólo porque sea gratis... Así va este país

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  26. Pues yo no sé si deprimirme o sentirme halagada porque las azafatas del AVE siempre me daban más caramelos. Con 30 añazos cumplidos!

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  27. Barbija, si tú publicas estas historias, yo compro el libro.

    Prometido.

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  28. catenario22/11/11

    Estooo Barbi... Te recuerdo que cuentes el día que Punset te habló, la noche que se rompió la catenaria del tren y os quedásteis tirados en mitad de la nada sin luz y sin aire fresco y el día que un compi no te vio agachada recogiendo una lata de debajo de un asiento y te atropelló con el carrito de las bebidas. Pero no mañana, ni pasado, sinó ayer...

    No puedo aguantar tener que esperar para leerlo. please please please!

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  29. Barbie en estado puro. Yo también echaba de menos estas historias.

    Aunque me acabo de dar cuenta que probablemente seas la borde que me miraba con ojos de "yaestálarubiaplasta" rebuscando siempre hasta que encuentra una gominola ¡¡DE FRESA!!

    Hay chavalas majísimas en el AVE. Recuerdo una que un día me pilló al final del reparto, le eché un vistazo a la cesta y sonreí diciendo: - No gracias.
    me dijo "pues están muy ricas" y le conteste que sí, pero que no había de fresa.
    Le debí caer simpática (o es que mi cara de resaca postmadrileña se veía a la legua) y me trajo un puñadito en la mano ¡¡de fresa!!.

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  30. Por cierto, he vuelto a releer el post de la hijadelalimón, ¡a saberse cuan desagradable puede ser hoy en día esa criaturica!...

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  31. Me gustan mucho tus historias sobre AVE-rías.
    Recibe un saludo en-trenado desde las Islas Catenarias y a ver cuándo llega el AVE por aquí, y por favor no me digas que lo hará volando...

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  32. Anónimo25/11/11

    Es que te pasa cada historieta en el curro.... Yo que trabajo en Anatomía de Green llevo una vida laboral aburridísima. ABALTZ

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  33. qué grande!!!
    PD:en mi mas tierna infancia fui lanzadora de caraelos en las cabalgatas de reyes de mi city y casi muero en el intento...

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  34. Barbi, he pasado la última semana de mi vida leyendome tú blog entero. Vamos, que no he trabajado nada, jaja. Me ha encantado, y espero con ansia tus nuevas actualizaciones. saludos de una nueva seguidora.

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  35. Creo que puedo decir que eres mi idolo. xD Cuanto más te leo, mejor me caes!!

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  36. Anónimo1/12/11

    Estos jovenes que de cualquier cosa sacan experiencias.

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  37. Yo antes era una más pero ahora me has convertido, ahora voto a IU.
    PD: Los Gummy están muy ricos, mataría por ellos.

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  38. Me encanta tú blog, sus historias y como escribes.
    Eres una grande.

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  39. Yo siempre he sido la niña que cogía un caramelo. Y, si me apuras, no cogía ninguno por vergüenza.

    Eres muy bondad llevando a la chica a la estación, eso es lo que me gusta de ti.

    Echaba de menos leerte (bien es cierto que podría haberte leído hace dos semanas y no me he enterado).

    Te achucha,

    Ojete.

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  40. Anónimo20/12/11

    Dos dudas: ¿Cómo es que tenías coche en
    Barcelona? Y ¿Cómo es que se pudo meter en el AVE, si te piden el billete antes de entrar? Bonita historia, aunque no tiene pinta de real c

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  41. Jorge @jorgeperezlog26/12/11

    jajajaja qué grande Barbi! En el mundo del Turismo, lo de los caramelos y las cabalgatas de Reyes nos suele pasar parecido en Fitur... es tremendo! :)

    Un abrazo!

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  42. Jaja... qué bueno. Da gusto leerte. Me recuerdas mucho a mí .No por el trabajo, sino porque siempre ayudas al necesitado de turno. Yo, de pequeño, en clase siempre me juntaba con los marginados y con los que eran el blanco de la burla de los demás. No sé, creo que consiste en ponerse en el pellejo de la otra persona.

    Hablando de trenes... una vez me fui de Murcia a Madrid. Me metí apresuradamente cuando escuché el din-dón: "tren con destino a Madrid..." y al poco, cuando el tren hubo arrancado, empecé a oír gente hablando en catalán, a otros de que tenían ganas de llegar a Valencia, etc. Y deduje ¡bien por mí! que el tren iba hacia Barcelona. Una vez estuve seguro, tiré mis macutos a la vía y luego me tiré yo. Menos mal que el tren no había salido de Murcia y cruzaba un paso a nivel por lo cual no iba nada deprisa (si no no me hubiera tirado, claro).
    La cara del tío al que le dije que me llevara en su coche a la estación era de película cuando le conté que me había equivocado de tren y me había bajado en marcha de este. Al decirle que no era una cámara oculta me llevó a la estación y por unos pocos segundos el tren a Madrid se me había escapado definitivamente.

    Mis amigos todavía se ríen de mí contando esta anécdota a propios y extraños, y eso que me quieren y que hace bastante de aquello.

    Bueno, si llegas a leer esto perdóname por la extensión, Barbi. Está dedicado a la chica que me habló por facebook el día de mi cumple. Ya hablaremos de cosas más interesantes! dijiste.

    Besos

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  43. Anónimo27/1/12

    Muy buena historia.

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  44. Gracias por vuestros comentarios.

    ^_^

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  45. Me ha encantao tu relato tipo "batallitas en el curro". Me he quedao con ganas de más. Si lees esto, a ver si te pones un día con esa historia que apuntas sobre Punset.
    Lo dicho: excelente relato ;)

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  46. Es la primera vez que te leo y me gusta mucho tu forma de escribir. Consigues que no me aburra, que es mucho y que me ría, que es mucho más.

    Un saludo.

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  47. jajaja

    me gusta, cuentas cosas que te han pasado de una manera.. no sé.. muy tuya, muy directa, engancha leerte.

    Pareces dura pero seguro que eres un trozo de pan!

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  48. Me ha encantado la historia, enhorabuena.

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Intentemos no pegarle demasiadas patadas al diccionario... pobrecillo.